Thomas · fundador de Condor Energy
Aprendí de energía solar construyendo mi casa en el campo.
Vivo en una zona rural de Colombia, fuera de la red eléctrica. Lo que empezó como una necesidad para mi propia casa terminó convirtiéndose en Condor Energy.
Antes de dedicarme a la energía solar, trabajé en finanzas y tecnología. Me gustaba encontrar el hilo conductor en problemas con muchas piezas y explicar lo complejo de una forma que ayudara a decidir. No imaginaba que terminaría usando esa misma habilidad para resolver preguntas sobre paneles, baterías, agua y conexión eléctrica en mi propio terreno.
En el campo, la energía se siente en la vida diaria.
Al construir una casa fuera de la red, cada decisión de energía se conecta con algo cotidiano: tener agua, conservar alimentos, trabajar o mantener una luz encendida. Empecé a entender que un sistema no se puede elegir mirando solo los equipos. Hay que conocer el lugar, el clima, los hábitos y lo que cada persona necesita que funcione.
Esa experiencia también me ha enseñado a ser prudente. Una configuración que sirve para mi casa puede no servir para otra finca. Y aunque la tecnología puede abrir posibilidades, hace falta explicar sus límites con la misma claridad que sus ventajas.
“Antes de hablar de paneles, hay que entender qué necesita funcionar y dónde.”
De esa pregunta nació Condor.
Quise crear una empresa pequeña, enfocada en diseñar e instalar sistemas solares para fincas, donde la primera conversación no empiece con una cantidad de paneles. Empieza por la ubicación, el consumo y el problema que la persona quiere resolver. Después revisamos las alternativas, explicamos qué pueden hacer y qué no, y diseñamos una solución si tiene sentido para ese lugar.
Los proyectos también me han mostrado lo distintas que pueden ser esas necesidades. En Circasia, participamos en un sistema con 4,000 W de paneles, una batería de 4.8 kWh y un inversor de 6.5 kW: una configuración que combina generación y almacenamiento. En Ibagué, como parte práctica del curso Escuela Solar, completamos una instalación aislada con 20 paneles y baterías para operar sin depender de la red eléctrica.
No cuento estos proyectos como una promesa de ahorro para la siguiente finca. Cada propiedad es distinta y los resultados dependen de su diseño y uso. Para mí, son aprendizajes concretos sobre cómo pensar cada sistema desde el lugar y las personas que lo van a usar.
Eso es lo que quiero que sea Condor Energy: una empresa que escucha con atención, hace un trabajo del que puede responder y deja a las personas entendiendo mejor lo que eligieron.
Conoce algunos proyectos